El fascino del actual régimen que se impone en Venezuela es
inocultable, a pesar de estar envuelto en la verborrea socialista. Se
trata de una estafa política sin precedentes, donde en nombre de la
participación se desconoce la voluntad soberana (caso reforma
constitucional), en nombre de la justicia se violan los más
fundamentales derechos humanos, y en nombre de la solidaridad se
excluye a la población.
El año pasado colaboré en mi calidad de abogado, con un grupo de
adultos mayores del Estado Lara, con quienes interpusimos un amparo
constitucional contra la Ministra del Trabajo por la violación del
derecho a la igualdad en la aplicación del Decreto presidencial 7.041
que permitiría supuestamente a los adultos mayores completar sus
cotizaciones mínimas necesarias para obtener su pensión de vejez. El
caso es que la ministra aplicó dicho decreto de forma excluyente y
recaudadora, dejando por fuera a la gran mayoría de adultos mayores
que no contaban con el dinero suficiente para pagar por su derecho
constitucional.
La solicitud era muy sencilla, pedíamos que se hiciera justicia y de
le diera el famoso "fiao" a nuestros adultos mayores, para que a
través de un crédito público obtuvieran los recursos para completar
sus cotizaciones y obtener su pensión que serviría de garantía
suficiente para el pago de dicho crédito. Esto en atención con lo
dispuesto en la constitución que aclara textualmente que "Toda persona
tiene derecho a la seguridad social como servicio público de carácter
no lucrativo que asegure protección en contingencias de vejez. El
Estado tiene la obligación de asegurar la efectividad de este derecho,
creando un sistema de seguridad social universal, integral, de
financiamiento solidario, unitario, eficiente y participativo, de
contribuciones directas o indirectas. La ausencia de capacidad
contributiva no será motivo para excluir a las personas de su
protección".
¿Cómo es eso entonces que este gobierno "socialista" le dio la
oportunidad a los que más tenían para pagar por su derecho, dejando
por fuera a los más necesitados que no cuentan con la posibilidad de
completar sus cotizaciones de su propio bolsillo?¿Por qué se les niega
el préstamo para que todos puedan aprovechar la oportunidad otorgada
en el decreto? Este fue justamente el tema que generó el famoso
intercambio verbal entre el Presidente de la República y el Diputado
Alfredo Ramos, quien interrumpió al primer mandatario en su "rendición
de cuentas" para solicitarle la aplicación de este "fiao" para que
todos los adultos mayores pudieran completar de una vez por todas sus
cotizaciones y obtengan la pensión. Fue público y notorio el
compromiso que asumió Chávez, quien incluso ordenó a la ministra del
trabajo se reuniera con Alfredo para concretar detalles. La reunión
entre el diputado y la ministra se dio, pero ha pasado ya casi un año
sin que el gobierno haga nada al respecto.
Lo más insólito es que recientemente el TSJ, en vez de pronunciarse
sobre el fondo del amparo comentado, prefirió dar por terminada la
acción y multar a los adultos mayores que osaron ampararse en el
máximo tribunal. Alegan abandono del trámite porque no insistieron
más, sin reparar en el detalle de que son adultos mayores que viven en
Barquisimeto y que no tienen recursos para "mudarse" al TSJ en la
capital para insistir en que los magistrados trabajen y cumplan con su
deber constitucional de aplicar justicia. Así que no solo cometen el
delito de denegación de justicia, cuando no admiten el amparo en los
plazos establecidos, sino que se dan el lujo de alegar su propio
retardo para engavetar el caso, no sin antes multar a los accionantes.
Este exabrupto jurídico fue cometido por la Magistrado Carmen Zuleta
de Merchan, quien debería ser la multada, y no al revés, por denegar
justicia, y no decidir sobre el fondo de un asunto de violación a
derechos constitucionales de un débil jurídico como son los adultos
mayores. Fascismo puro que no se ve ni en neoliberalismo más salvaje.
Pero seguiremos insistiendo y no dejaremos este tema así. Chávez debe
cumplir su promesa y acudiremos a todas partes para recordar que este
gobierno viola sistemáticamente la constitución y es el único
responsable por el déficit en materia de seguridad social. No es falta
de plata, con una parte de los que se le regala a Cuba y Nicaragua se
pudieran otorgar pensiones mínimas de vejez a todos los adultos
mayores, mucho más si se utiliza en método propuesto por nosotros de
préstamos que queden garantizado por la propia pensión. No es un
regalo, es un préstamo justo y necesario lo que estamos proponiendo.
Que quede constancia de este abuso, de esta farsa, de esta estafa.
@chatoguedez
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